Las 6 de la Alimentación: La alimentación debe ser solidaria para garantizar la resiliencia de las comunidades

Abr 10, 2024Noticias

Las 6 de la Alimentación: La alimentación debe ser solidaria para garantizar la resiliencia de las comunidades

 

El acceso a los alimentos es un derecho humano fundamental. Sin embargo, éste sigue siendo esquivo para muchos, especialmente para las personas más vulnerables. Este es uno de los motivos por los que es imperativo adoptar métodos directos e indirectos para apoyar el suministro de productos alimenticios de manera equitativa y sostenible en todo el mundo, garantizando que cada individuo tenga acceso a una alimentación adecuada.

La solidaridad es un principio fundamental en la lucha contra la escasez alimentaria. Significa reconocer que somos una comunidad global interconectada y que tenemos la responsabilidad de apoyarnos mutuamente: desde compartir recursos hasta colaborar en proyectos de desarrollo agrícola. Tan sólo de este modo la solidaridad nos permitá enfrentar los desafíos alimentarios con fuerza colectiva.

Así lo tratamos en la mesa sobre Alimentación Solidaria del II Congreso de Etiquetado Inteligente, donde se establece que la solidaridad es un motor necesario que hace avanzar a toda la cadena agroalimentaria. Asimismo, es un valor transversal que debe ser tenido en cuenta por todos los eslabones, que deben asumir compromisos y sacrificios para hacer funcionar el sistema.

Y es que detrás de cada alimento que llega a nuestra mesa, hay agricultores y ganaderos que trabajan para producirlos. Al establecer prácticas comerciales éticas y políticas que protejan los derechos de los agricultores y ganaderos en todos los rincones del mundo, podemos promover la equidad y la justicia en la producción de alimentos. Esto no solo beneficia a los productores, sino que también fortalece la resiliencia de las comunidades rurales y contribuye al desarrollo sostenible a largo plazo.

Nuevas tecnologías

En este sentido, la solidaridad debe estar presente en las nuevas tecnologías, como en el caso del etiquetado inteligente, con el objetivo de fomentar el concepto de ciudadanía a través de la alimentación. Desde incluir prácticas que luchen contra el desperdicio alimentario a fomentar acciones de ayuda con países en conflicto para que su economía no se vea aún más perjudicada.

Así, la creación de solidaridad, cultura y territorio es esencial para construir un sistema alimentario global más justo y sostenible. Al fomentar la colaboración entre comunidades locales, instituciones gubernamentales y organizaciones internacionales, podemos crear territorios resilientes que sean capaces de enfrentar los desafíos climáticos, económicos y sociales asociados con la producción y distribución de alimentos.

De este modo, apoyar el suministro de productos alimenticios en cantidad y variedad suficiente para todos los ciudadanos del mundo, especialmente para los más vulnerables, requiere un enfoque integral que aborde no solo las necesidades inmediatas de alimentación, sino también las injusticias estructurales que puedan producirse en la cadena alimentaria. A través de la solidaridad, la cultura y la justicia para los agricultores, podemos construir un mundo donde todos tengan acceso a alimentos nutritivos y una vida digna.